viernes, 21 de marzo de 2014

Tú, mi mejor paisaje.

Hace unos meses atrás, escribí este poema, el cual hoy, al ser el día mundial de la poesía, lo comparto con ustedes en el blog. 

Foto de paisaje tomada en Isla Iguana, Pedasí, Panamá. 














Son tus ojos manantiales
de pureza y de firmeza
de ternura inagotable,
donde mueren mis pesares.

Es tu sonrisa, fina flora
de fragancias y de aromas
de endulzantes naturales,
donde nacen mis auroras.

Es tu cuerpo, sublime bosque
de gozo y de esperanzas
de prístinas pasiones,
donde quiero mi morada.

Eres tú el mejor paisaje
mi anhelo y mi sosiego,
mi oasis de ensueño,
mi horizonte eterno.


¡Menos violencia, más poesía!

viernes, 14 de febrero de 2014

Reflexionando sobre el amor y la amistad

A diario nos levantamos con las extensas noticias en los medios de comunicación social, quienes, dicho sea de paso, han perdido el sentido de su producto, y más que novedades nos presentan trillados y repetitivos casos de delincuencia, corrupción, politequería de baratija y, cada cinco años,  la lista inmensa e interminable de seres salvadores, casi celestiales, cargados de increíbles intenciones, que de pronto, con tanto apodo, no se sabe si son humanos (adultos o  niños), representantes de una familia particular, en la que todos se conocen y por tanto usan motes generados por la cercanía en la que viven; o si son personajes sacados de un majestuoso y diverso circo, pues los variados seudónimos confunden su identidad, ya que van desde el baby, el chichi, el tío, hasta el gato, el perro y el porroponpón, por mencionar algunos.

Pero ¿Qué pasaría si en vez de transmitir, ver, escuchar o leer durante 4 horas diarias en promedio, los negativos noticieros y programas, se transmitieran, vieran, escucharan y leyeran las acciones, que producto del amor y de la amistad, se generan todos los días en nuestras sociedades?

Es decir ¿Qué pasaría si el amor fuera el motor de nuestras vidas?  ¿Cuál sería nuestra motivación diaria? ¿Qué exigiríamos ver, escuchar y sentir? ¿Cómo sería nuestro mundo interior y exterior?

Sin duda alguna, las respuestas pueden ser tan variadas como seres humanos hay, y quizá, alguno que otro dirá que cursi y absurda idea. No obstante lo anterior, me atrevo a compartirles mis reflexiones:

En primer lugar, estoy convencida que el mundo en el que vivimos se mantiene y subsiste gracias al amor. ¿Al amor? Sí, al amor. Es decir, pese a la cantidad de hechos negativos que existen a diario, el mundo no podría sostenerse sin amor, y considero, por tanto, que la mayoría de las acciones que ocurren son generadas por el amor.  


Ejemplifico de la siguiente manera:

·        Diariamente hay personas amándose, y producto de ese amor, le dan luz a los seres humanos que en su edad productiva, coadyuvarán con su trabajo y talento a seguir en la dinámica social, a través de la cual, en cadena, podemos seguir produciendo, para alimentarnos y seguir viviendo.

·      Todos los días en miles de hogares hay un hijo o una hija que espera con alegría a su padre o a su madre, y esa alegría se convierte en la generadora y propulsora de nuevas fuerzas, para continuar con la brega diaria.

·    De manera habitual, hay miles de enamorados y enamoradas dispersos en el mundo, quienes alimentan su espíritu con un sueño de vida en conjunto y que al materializarse, entran en el juego social, con responsabilidades y derechos, colaborando a que la cadena humana siga viva.

·    En los cientos de puestos gubernamentales del engranaje estatal existen servidores públicos que comprenden cuál es su función, y por tanto, con amor brindan un servicio eficiente y abren las puertas y facilitan el trámite, que tal vez en alguna ventanilla se vio atorado, permitiendo, que pese a los obstáculos propios de la burocracia, el trámite fluya.

·       Profesionales, empresarios y gente emprendedora diariamente realiza acciones producto del amor, al desempeñarse de forma ética y al desarrollar su actividad comercial, basados en principios tales como el del negocio justo.

·     Gente a través de diversas organizaciones sin fines lucrativos, comparten lo que son con personas más necesitadas, movidas por el amor que hay en sus corazones, el cual les inspira a servir y a solidarizarse sin nada a cambio.

·       Todo el tiempo apasionados escritores y artistas (músicos, pintores, coristas, cineastas, fotógrafos, etc.) nos regalan obras increíbles que nutren y cultivan nuestra alma y nuestro espíritu.

·        Por todos lados, encontramos a esos seres angelicales que la Fuerza Creadora de Luz nos envió a la tierra, llamados amigos, quienes solo con un poco de compartir nos permiten generar una gran catarsis en nuestro ser, logrando que vaciemos en ellos nuestras cargas y nos llenemos de energía positiva, gracias a su amistad y a su amor.

·         Y, a diario, tenemos la oportunidad de sentir y de experimentar un amor infinito a través de la brisa, de un espléndido atardecer o de un arco lleno de colores en el cielo, que nos dice cuán pequeños somos frente a la majestuosidad, frente al amor del cual deriva todo cuanto existe.

Estos pequeños ejemplos, me permiten decir con convicción que el mundo en el que vivimos se sostiene gracias al amor. Pero, ¿Por qué el amor es el menos promocionado?

Por una falsa creencia, a mi juicio, de que no genera raiting. Sin embargo, el raiting lo hacemos nosotros mismos, por tanto, les invito a seguir aquello que enriquece nuestra humanidad. Nos corresponde a nosotros hacer  que aquello que vale la pena y que nos permite seguir disfrutando de la vida, sea promovido, tanto en los medios de comunicación social, cualquiera que este sea, como en nuestra práctica diaria.

No esperemos que venga alguien disfrazado de buenas intenciones, a resolver los problemas de nuestro mundo. Estos se  resolverán, en la medida que amemos más y odiemos menos.

Si actualmente el mundo se mantiene por amor, pese a que un porcentaje no se rige por este  hermoso valor, imaginemos cómo sería si todos y todas cerráramos heridas, suavizáramos nuestro interior y le diéramos cabida al amor.

Sin dudarlo, si el amor fuera el motor de todos y de todas, tendríamos la motivación de andar alegres por la vida, sin cargas  ni culpas que no nos corresponden, disfrutándola, siendo felices, contagiándonos y siendo generadores de forma recíproca del ambiente ideal, que todos y todas deseamos vivir.

Y así, nuestro mundo interior, al estar movidos por la expresión más pura que tenemos como serse vivos, solo podría generar un efecto positivo en  nuestro exterior, generando una mejor sociedad para todos  y para todas.

Soñar con que seremos agentes de cambio, motivados por el amor no cuesta nada, hacerlo realidad en nuestras diarias acciones, tampoco.


Feliz día del amor y de la amistad.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Ley que tipifica el femicidio en Panamá: Avance jurídico en materia de prevención de la violencia contra las mujeres


El 24 de octubre de 2013, la Asamblea Nacional de Diputados de Panamá aprobó  la Ley No. 82, mediante la cual “se adoptan medidas de prevención contra la violencia en las mujeres y se reforma el Código Penal para tipificar el femicidio y sancionar los hechos de violencia contra la mujer”.
Esta Ley es resultado de un esfuerzo conjunto de agrupaciones de mujeres,  quienes por más de una década, han abogado porque los hechos de violencia hacia las mujeres, siendo el femicidio el hecho más fatal de estos, sean visibilizados en el ordenamiento jurídico, para que así desde el Estado se puedan encaminar políticas públicas mucho más funcionales para prevenir y  erradicar la violencia hacia las mujeres.
Entre los aspectos fundamentales, que  representan avances de esta Ley respecto de las disposiciones que se encontraban dispersas en diferentes normas, para el mismo fin, se encuentran las siguientes:
ü  El objetivo de la Ley es el de  garantizar el derecho de las mujeres a una  vida libre de violencia;  proteger los derechos de las mujeres víctimas de violencia por razón de su condición de mujer; y, prevenir y sancionar todas las formas de violencia en  contra de las mujeres, en cumplimiento de las obligaciones contraídas por el Estado.  De allí que la Ley sea una normativa integral que contempla tanto disposiciones sancionadoras como preventivas e involucra a todo el engranaje estatal a luchar contra la violencia hacia la mujer.
ü  Por primera vez se contempla la figura del femicidio en el ordenamiento jurídico, y se define como el hecho  de causar la muerte a una mujer basada en la pertenencia al sexo femenino, por causa de la discriminación o cualquier otra forma de violencia. Tal hecho delictivo es penado con sanción de 25 a 30 años de prisión.
ü  La Ley  protege a la mujer, inclusive de los hechos que con anterioridad han sido amparados por los usos y costumbres, estableciendo que no podrán invocarse costumbres o tradiciones  culturales o religiosas como excluyente de culpabilidad para perpetrar, infligir, consentir, promover, instigar o tolerar la violencia contra las mujeres.
ü  La Ley define de forma pormenorizada los distintos tipos de violencia hacia la mujer, siendo estos la violencia: contra la libertad reproductiva,  docente  y educativa, en los servicios de salud públicos y privados, en el ámbito comunitario, física, institucional, laboral y salarial, mediática, obstétrica, patrimonial y económica, política, sicológica, sexual, y simbólica.
ü  Se establece de forma específica las responsabilidades en materia civil que deben asumir los agresores, así como una serie de obligaciones, para ayudar a la víctima a recuperarse de forma integral.
En efecto, la Ley 82 de 2013, representa un gran avance en materia de prevención de la violencia hacia las mujeres, ya que recoge  disposiciones jurídicas que conminan al Estado a asumir una política integral en materia de la prevención y sanción de los hechos de violencia que atenten contra la mujer.

Sin embargo, esta Ley debe ser acompañada de una política de Estado que permita su cabal cumpliendo. En esa política, todos y todas debemos participar para contribuir, desde el lugar en el que nos encontremos a combatir la violencia contra las mujeres. Es tarea de todos y de todas.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Noviembre: Panamá se viste de patria, de patria joven


Amanece y los intensos rayos del sol acompañan la alegría, la ilusión y el orgullo nacional. Al cabo de un rato, entrada ya la mañana, por un lado, se siente el latir de tambores, bombos, platillos y redoblantes, latir que despierta los ojitos de los infantes, los cuales destellan como estrellas, que en la noche más oscura existente en los sueños más profundos de esas pequeñas almas, brillan, resplandecen, dan luz a su día y quitan súbitamente cualquier rezago de sueño, pereza o flojera que el reciente amanecer les produjo. 
Por el otro lado, adultos, de las más variadas edades, sonríen, y uno que otro grita con la emoción que solo produce aquello que nos identifica como naciones, como país: ¡Ya empezó!
Esa expresión de inicio, de go!, similar a la que suele escucharse en las carreras deportivas,  para dar comienzo a las mismas, pone en alerta hasta al más adormilado de los veedores, y todos se aproximan inmediatamente a la acera, a la orilla o a la cuneta, dependiendo del lugar será uno u otro, para agarrar posición, la mejor posición, y empezar la jornada de ver el desfile que enaltece lo que por años de años nos han transmitido, que se conmemora en esas fechas. Y es que aun cuando la historia repetida en párrafos sucintos de los textos escolares sea transmitida una y otra vez, sin mayores cuestionamientos, como un texto bíblico que en ocasiones puede ser más falso que cierto, hay algo místico, misterioso y etéreo que produce una emoción llena de orgullo, que es única y auténtica, en esos días.  

Ese algo inexplicable e intangible, pero que se siente mágicamente en lo más profundo del ser, logrando que aquello que sentimos se manifieste con reacciones físicas, enchinándonos la piel, con la misma fuerza y magnitud, con la que nos la enchina un enamorado o una enamorada, cuando con la llave mágica para alcanzar en nosotros el estado “de derretido”, nos dicen simplemente un te amo, palabras tan cortas como la letra i, pero que se sienten hasta el tuétano moviéndonos todo el interior, palabras tan pequeñas, como aquella que causa tal místico sentir,  tan breves como la palabra patria.

De pronto, una vez se ha “agarrado” el ritmo del paso marcial, se escucha un sonido, agudo y delicado, tan suave como la trova que cantan los colibrís por las mañanas, dándonos su amable buenos días. La marcha abre paso a jóvenes, en su mayoría del sexo femenino, quienes a través del movimiento rápido y exacto de un "palito de plástico", logran deleitar a su público, sacándoles las más hermosas notas a las liras, instrumento de percusión que en ocasiones, cuando su álgido toque es bien preciso, pareciera recitar con palabras las notas musicales que emanan de ellas.
Un par de compases después, para dar complemento, fuerza y el toque final que permita una completa armonía musical, vienen (en muchas ocasiones), con un paso acelerado e imponente los instrumentos que con ayuda del viento, terminan de seducir y de hacer vibrar, de forma íntegra, las entrañas de los miles de observadores que les admiran. Y es que con el ritmo de los instrumentos de percusión, la fuerza de las trompetas  y clarines, la potencia de los trombones, la sutiliza de los clarinetes, la incomparable melodía del sax y la dulzura de flautines y flautas transversas, se conjugan sueños, anhelos, esperanzas, vida, solidaridad,  y unión, aunque sea por un mes, pero unión, pertenencia y sentido de país. Porque de la misma forma que una banda de música, con instrumentos tan disímiles, unos respecto de los otros, pueden producir una exquisita armonía, así, nuestra diversa sociedad panameña se abstrae por unos días de las duras cotidianidades a las que aquellos que prometieron pintar con colores de bienestar, paz y felicidad al país, la tienen sometida, bajo un funesto color gris.
Tal abstracción generada por melodías patrióticas y populares – acompañada de grupos folclóricos y de la elegancia de batuteras y batallones femeninos y masculinos – es lograda gracias al majestuoso talento de miles de miles de niños, niñas y jóvenes aglutinados en cientos de bandas de música o de guerra, que le muestran al país el resultado de un arduo trabajo y de una disciplinada preparación, que – con el apoyo indiscutible de los tan injusta y constantemente criticados docentes y, por supuesto, de sus padres de familia – durante aproximadamente siete meses, realizaron, para así, en el mes de noviembre, lucirse y rendirles honor a su patria, a Panamá.
Irónicamente, de esos niños, niñas y jóvenes estudiantes los medios de comunicación social no nos permiten saber nada, sino hasta el mes de noviembre, a pesar de que en todos los colegios, luego de las jornadas académicas, hay docentes y estudiantes dedicándoles horas extras, por amor al arte, para la práctica de diferentes actividades culturales, como lo son las bandas de música. Muy por el contrario, de marzo a octubre, tristemente nos enteramos a diario de lo que un minúsculo porcentaje de la juventud hace de forma negativa, según el juzgamiento de la doble moralista sociedad panameña, sin pensar, que aquellas acciones son producto de una sociedad viciada, que no estimula de forma positiva a nadie, menos a los jóvenes.

Sin embargo, durante el 3, 4, 5, 8, 9, 10, y 28 de noviembre, fechas en las cuales se celebra en diversas provincias las festividades patrias, Panamá se reviste de alegría, de sueños y de esperanzas, gracias a los jóvenes que nos muestran el rostro del empeño y del deseo de contribuir de forma positiva a la sociedad en la que nacieron.  Durante esos días patrios, miles de niños, niñas y jóvenes nos dicen a los adultos, no todo está perdido ¡aquí estamos! motivados por la música, la cual nos toca y nos cambia la vida, esperando y confiando que habrán oportunidades positivas para ellos en un futuro cercano y que como ciudadanos y ciudadanas conscientes, les abriremos las puertas para que puedan renovar la fuerza productiva de Panamá.
Durante el mes de noviembre, gracias al tesón, al esfuerzo y al talento de los jóvenes, Panamá, sin duda, se viste de patria, de patria joven. 

miércoles, 30 de octubre de 2013

Compendio de una despedida

Que tu camino siga con luz y con bien Cometin.

Hoy es un buen día para escribir, para escribirte.
Aquello que mis labios aprisionan con un temor que cala, como aguja fina en las entrañas de las más gruesas telas, cuando se teme a lo desconocido, negándose extrañamente a manifestarte, a contarte, a decirte.
Hoy es un buen día para sentir, para sentirte.
En la fría y cruel lejanía que impone la razón desmedida, el deber, el miedo o la cobardía, que obligan a renunciar, a desistir, a dejar ir.
Hoy es un buen día para llorar, para llorarte.
Con la fuerza de la pujanza de una madre, cuando a la luz lleva a su hijo, sacando desde lo más profundo de su ser, todo lo que tiene y lo que le queda por dentro, entendiendo que es el último acto que debe realizar para que ese dolor sufra una metamorfosis que la lleve a una nueva vida de sosiego, de calma, de paz.
Hoy es un buen día para transformar, para transformarte.
De aquella exquisita posibilidad de mariposeo eterno, a la tranquilidad que produce el amor de dos compadres infantes que aprenden a amigar, a compartir, a jugar.
Hoy es un buen día para agradecer, para agradecerte.
Por acogerme en tu seno y darme el amor que pudiste, como pudiste, de acuerdo a la evolución de tu conciencia; por aceptar el amor que pude darte, como pude dártelo de acuerdo a la evolución de mi conciencia; y, por permitirme que en el camino pudiera crecer,  madurar y amar.
Hoy es un buen día para confiar, para confiarte.
A la Fuerza Creadora de Luz, la mejor guardiana de nuestras vidas, para que  guíe,  cuide e ilumine cada pensamiento que resuelvas, cada sentimiento que de tu ser emane y cada acción que emprendas.
Hoy es un buen día para despedir, para despedirte.
Cual dueño de palomar que afronta la realidad y siente la necesidad de hacer justicia con su ser, liberando el corral de esperanzas, sueños rotos y tristezas, para que en libertad, aprenda y aprendas otra vez, de forma independiente, a  pilotar, a tripular, a volar.

"Poder decir adiós, es crecer". Gustavo Cerati

sábado, 7 de septiembre de 2013

Reflexionando: Los comienzos

Los comienzos siempre son difíciles, porque implican un reordenamiento de nuestro mundo interior, que a su vez conlleva muchas veces el renunciar a prácticas, creencias (libre o coactivamente adoptadas) y sentimientos aprendidos y aprehendidos en el pasado, con la finalidad de poder caminar con la mirada puesta en una hoja en blanco, y permitir así que vayamos fluyendo.

En mi experiencia personal, cuando se trata de escribir, por ejemplo, algo profesional, personal o académico, algo que además me apasiona y que se podría pensar que me es fácil hacerlo, siempre el iniciar es lo que me resulta más difícil. Sin embargo, una vez transitados esos minutos, horas y a veces días de andar con una idea pululando entre las paredes de mi mente, sin encontrar cómo pueda salir de allí y ser felizmente concretada; y, generando, mientras tanto, una desconcertante agonía mental, llega el momento cumbre en donde como por arte de magia esa idea que se encontraba privada y que no permitía comenzar, se convierte en un caudaloso río de ideas que fluye incesante, libre y excitadamente hasta finalizar el escrito.  
El comienzo se complica cuando (...)

lunes, 19 de agosto de 2013

¿En los zapatos de los docentes y de los estudiantes o influenciados por el gobierno y el cuarto poder?

Con el respeto que se merece toda aquella persona que lea este blog, debo decir, que la presente nota se origina en razón de los constantes comentarios que he leído y escuchado de personas extrañas y cercanas respecto de la descalificación que le realizan a los docentes panameños que se encuentran en huelga.  Comentarios estos, que más allá de ir en contra del contenido en sí de la huelga, reflejan lo influenciables que pueden llegar a ser las personas producto del cuarto poder, los medios de comunicación social, quienes controlan los contenidos que deben ser transmitidos a las masas, la cual, pese a que se encuentra en una profunda ignorancia sobre los problemas que presenta la educación en Panamá, tiene la valentía mediática de opinar, bajo las máscaras de los seudónimos, de forma destructiva.
Debo advertir, que el contenido de este artículo, no se bajará a los escalones existentes en el subsuelo, escalones por donde suele transitar la rectora de la institución del ejecutivo, que sin estar educada para tales fines, rige la educación en Panamá, por el contrario, pretendo llevarlos a reflexionar y a cuestionar, las declaraciones dadas por tal “señora”, procurando que pisemos el sitio en el cual pisan los educadores de este país, a quienes, pese a ser su principal recurso, constantemente descalifica y a quienes la ciudadanía critica, a diestra y siniestra, sin saber y sin conocer cuáles son las realidades laborales de estas personas que día a día, por vocación en su gran mayoría, procuran transmitir sus conocimientos, a las nuevas generaciones.
En este sentido, me permito hacerle las siguientes preguntas:

martes, 6 de agosto de 2013

Picnic, cine, arte y protesta, contra el despilfarro, en una tarde dominical.

Luego de unas horas de lluvia, que parecía que aguarían los propósitos de la tarde, como por arte de magia y de forma inesperada, las espesas nubes desaparecieron a la hora precisa y emergió en su lugar una tarde hermosa, fresca, ligera y radiante.
El Universo, Dios, la Fuerza Creadora de Luz, El Cosmos, la Pachamama, El Amor o La Solidaridad, como lo deseen llamar, se pusieron de acuerdo para permitir que un grupo de aproximadamente cien personas de la más amplia diversidad profesional, cultural, sexual, religiosa, ideológica, étnica o generacional; no tuvieran impedimento natural alguno para que aquella motivación interior que surgiera días antes en sus corazones y en sus mentes, pudiera verse realizada por segunda vez, en una tarde de domingo.
Es así como de diferentes sitios de la ciudad de Panamá, estos diversos seres se condujeron hacia  un mismo punto, inspirados por un denominador común: el ser panameños y panameñas conscientes y por tanto, defender lo que les pertenece.
La cita era a las 4:00 p.m. del pasado domingo 4 de agosto y el objetivo de la reunión, era y sigue siendo, protestar de manera pacífica por el acto arbitrario e inconsulto que el

jueves, 25 de julio de 2013

Tú (Inspiración ausente)




















Tú, que en noches come estas
vacías, húmedas e incompletas,
zumbarías con ansias de mimo
por liberar lo que retas.
Tú, que siempre te encuentras
apasionada, álgida e inquieta,
aguardando el instante mínimo
de montarte a cuestas.
Tú, que continuamente trabajas
afanosa, diáfana y discreta,
transmitiendo el vivo ánimo
de los niños y sus jetas.
Tú, que rara vez te levantas
silente, agobiada y muerta,
te marchaste con su himno 
de negaciones y vetas. 



domingo, 19 de mayo de 2013

El significado de ser estudiante de posgrado: valentía, perseverancia, orgullo y anhelo


Hace un año, aproximadamente, escribí este ensayo para una actividad académica del posgrado de la UNAM. Hoy, una vez culminados mis estudios de posgrado, lo he releído encontrándole un sentido mucho más especial. Por ello, quiero compartirlo con ustedes. Saludos :)

I.                    Introducción
Ser estudiante de posgrado en la actualidad envuelve una serie de elementos de los más variados tenores, que pueden ir desde aspectos puramente emocionales hasta aquellos que guardan una relación estricta con las oportunidades y con los obstáculos que ofrece la implacable realidad.
En este sentido, partimos de la idea de que ser un alumno de posgrado implica la fusión indisoluble de actitudes, valores, sentimientos y acciones que se pueden condensar en: valentía, perseverancia, orgullo y anhelo.
II.                  Desarrollo
1.      Valentía
Tomar la decisión de estudiar un posgrado en una sociedad como la actual es un reto cargado de un valor y de una osadía que pocos tienen la capacidad de aceptar. ¿Por qué? Por la simple y sencilla razón de que